domingo, noviembre 22, 2009

XXXI Cross Villa de Gijón 

">
Cuando en una carrera como el XXXI Cross Villa de Gijón los más de 900 participantes se encuentran con un reparto rapidísimo de dorsales personalizados y chips, una salida puntual y con carretera despejada, un recorrido bien medido (12 kilómetros clavados), bien señalizado cada kilómetro, generosamente balizado para evitar accidentes, con doble avituallamiento (¡y las botellas abiertas!) y la zona de meta convertida en una fiesta, una hermosa camiseta de recuerdo, bolsa del corredor (bebidas, fruta, etc...) y un montón de hermosos trofeos para numerosas categorías, lo primero que se debe hacer es quitarse el sombrero y decir a la gente del "Esbardu": ¡GRACIAS! La organización inmejorable. No se puede pedir más, ni corredor alguno puede participar con mayor comodidad en una carrera popular multitudinaria. El listón organizador quedó muy alto y los muchos atletas que vienen de toda Asturias se han marchado de Gijón con una magnífica impresión. Misión cumplida y prestigio ganado. ¡Enhorabuena esbardos!

Y dicho ésto ¿que puedo contar de la carrera? Para empezar que llegué. Casi arrastras en 1 h 2' 48 ", pero llegué. Mucho mérito lo tiene Begoña que hizo de "Yepera" y fotera desde la salida, hasta la meta, y por un montón de puntos intermedios. Omnipresente desde la bici y singularmente eficaz en la zona de la Plaza de Toros donde me apetecía darle mi chip y que me lo llevara a la Meta. Finalmente llegué, aunque en los doce kilómetros anteriores hubo momentos para todo.

Como esta semana la gripe ha causado estragos entre mis habituales colegas de tran-trán, salí con Avelino, Manolo, David, Antonio, Jose Alberto y Mónica (que debutaba en una carrera larga y lo superó ¡Bien; otra p'al viciu!) pero ya en el Naútico estaba solo con Antonio y marcando 5 minutos largos por kilómetro (en el primero pasamos a 5'20" y lo atribuí al barullo de la salida). El espléndido día de sol y temperatura ayudaba a correr, aunque algunas ráfagas de viento amenazaban con fastidiar. Bastante público en los arcenes y bastante atasco de tráfico pese al notable esfuerzo de la Policía Local y Protección Civil. Al pasar el puente de entrada a Pumarín (7 km) recordé nuestro abandono del año pasado y no me fue fácil evitar la tentación; a superarla ayudó Begoña desde la bici y un grupo de atletas de la Asociación de Vecinos de Laviana-Gozón que se lo pasaron en grande chinchándose unos a otros y ¡esprintando cada vez que veían un cartel con el punto kilométrico! Acabaron por dejarme, claro, y me quedé en tierra de nadie por la Avenida del Llano tras un segundo y agradecido avituallamiento donde el Polideportivo del Llano-Contrueces.

A partir de ahí demasiado peso en las piernas, dolor en la uña del dedo gordo del pie derecho y cierto agobio de ver como me superaban por la derecha y por la izquierda. En la zona de la Plaza de Toros reapareció Begoña con su estimulina y malamente llegué al kilómetro once. Desde allí hasta la pista de atletismo de las Mestas fuí por inercia para acabar llegando casi tres minutos por encima de la hora. Begoña me endosó un chubasquero de Mónica (la del Grupo) que se lo había dejado por la zona de los Juzgados (salió a entrenar, no sabía que había carrera y se animó al ver a la gente camino de la salida, así que aprovechó el pistoletazo para unirse a la prueba y llegar) y se despidió tras pasarme a Yolanda en su móvil. Antonio y José Alberto bajaron de la hora. Avelino hizo de caballerosa liebre para Mónica y ambos bajaron de 1 h 9'.
Ahora que, ya descansado, hago un repaso mental del Cross Villa de Gijón, me doy cuenta de que me lo pasé muy bien. Habrá que intentar repetirlo otro año más.

sábado, noviembre 14, 2009

Amaral: la gira de la Barrera del Sonido 

">
Hoy me he regalado lo último de Amaral: el concierto de la Barrera del Sonido (CD-DVD), la gira de año y medio que ahora mismo los tiene por Argentina y Chile. Salió a la venta hace unos días y está grabado a finales de Octubre de 2008 en Madrid. Yo los ví en Oviedo, un mes antes y, como en sus anteriores giras, he disfrutado de esta nueva obra de arte de los que para mí son, sin duda, lo mejor del pop-rock de los últimos diez años. Letras claras, españolas, voz potente de Eva Amaral, guitarra limpia y profunda de Juan Aguirre, banda potente, técnicos profesionales, escenario grande de luces y brillos cambiantes y, siempre-siempre, la eterna complicidad con un público al que se entregan. Me sigue alucinando la entrega física de Eva, toda una fajadora en el cuadrilátero de la escena y derrochadora de voz. Me siguen emocionando las incursiones diáfanas de la guitarra de Juan. ¡Ah lo que daría yo por encontrármelos un dia cualquiera en esos conciertos sorpresa que se montan en cualquier esquina! En el video, además, algunos extras de esos que deleitan a los seguidores y permiten descubrir algunas interioridades que enriquecen la humanidad de los artistas y de quienes los acompañan.

domingo, noviembre 08, 2009

Bernauerstrasse en el Berlín del siglo XXI 

">

Guardamos en casa unos minúsculos restos del Muro de Berlín. Se pueden conseguir a módico precio en las tiendas de souvenirs próximas al Checkpoint Charlie, la zona de intercambio durante los años en los que la ciudad estuvo partida por el llamado "muro de la vergüenza" que levantó el comunismo para evitar la fuga de sus ciudadanos sometidos.

Hoy los restos del muro, aunque sean minúsculos como los que yo tengo, habrán subido de cotización al conmemorarse los veinte años de su derrumbe. Incluso no faltarán pícaros que vendan como auténticos lo que solo serán escombros de cualquier sitio, pero bien está que el mundo entero repase la ignominia del Berlín dividido, la ciudad en la que John Kennedy proclamó en 1963 su célebre "Ich bin ein Berliner¡" (Yo soy un berlinés), y aquellos que se quieran enterar se enteren del calvario de tantos millones de personas sometidas al "Telón de acero".

Nada mejor para bucear en aquellos años de "Muro de Berlín" que perderse una mediatarde de invierno por Bernauerstrasse y sus aledaños, el único lugar de la capital alemana que aun conserva una sección de la celebérrima barrera e incluso hay un centro de Interpretación de lo que fueron los 56,4 kms de Muro. La también denominada "Calle de las lágrimas" tenía un lado al Este y el otro al Oeste, es decir, un lado en el comunismo y el otro en la Libertad. En el resto de Berlín se visualiza, a modo de recuerdo, en adoquín, el recorrido por el que discurría el Muro contruido por los soviéticos en 1961 y que tantas vidas costó y tantos dramas causó, pero en Bernauerstrasse se conserva una sección completa.

A Bernaurerstrasse llegamos tras un fin de semana en el que se corrió la ya famosísima Marathon berlinesa, aunque nosotros teníamos que aprovechar el tiempo en visitas culturales y turísticas que incluyeron, naturalmente, la Isla de los Museos, Alexanderplatz con su pirulí (y su monumento a Marx y Engels), la Puerta de Brandemburgo, el Parlamento y su cúpula acristalada y única, mucho metro y más tranvía (sobre todo en el antiguo Este). Pero a la hora de emociones nada como ver en Bernauerstrasse aquel muro infranqueable, rematado por una especie de tubo que añadía más dificultad a la hora de trepar por él y eso sin contar con los más de 5o metros de franja supervigilada, minada y plagada de obstáculos infranqueables, "vopos" y perros incluidos.

Hoy, el Berlín del Siglo XXI es un símbolo mundial de libertad y prosperidad. Bernauerstrasse es un punto de interés para quien quiera rebelarse contra el recuerdo de aquellos años de comunismo y de derrumbe en 1989 de un Muro que en España recibió bastante sordina por el gobierno socialista (en Asturias, lo recuerdo perfectamente, la caida del Muro fue tema bastante tabú aunque la reciente concesión del Premio Príncipe de Asturias de la Concordia ponga ahora, veinte años después, énfasis a la gesta de derribarlo).

He leido declaraciones de los grandes líderes de aquellos días de la caida del Muro, algunos ya fallecidos. Reagan, Gorbachov, Helmut Kohl, Thatcher, Juan Pablo II, son, entre otros, protagonistas de la desaparición del yugo soviético. Veinte años después el mundo es mucho más libre, pero aun quedan demasiados muros y dictaduras que echar abajo.


sábado, noviembre 07, 2009

La torre de los ambiciosos 

">
Sin proponérmelo, esta tarde ví enterita en el canal clásico de TCM "Executive Suite", una gran película de 1953 que en España se tradujo por "La Torre de los ambiciosos". El argumento es muy elemental pero también muy de la vida misma: el presidente de una gran compañía muere repentinamente y su puesto es objeto de una puja interna en la que se desatan las pasiones más rastreras, más bajas y más viles. El reparto, con un William Holden extraordinario, es de lo más brillante. Como en las viejas películas en blanco y negro, acaba ganando el bueno. Como tiene que ser.

viernes, noviembre 06, 2009

Elton John 

">
Ya le han dado el alta hospitalaria a Elton John. Lo celebro escuchando esta gran
canción: "The One"